De acuerdo con varios estudios realizados en 2023, alrededor del 74% de las brechas de seguridad pueden son atribuidas al error humano. De hecho, existen varios tipos de ataques de ingeniería social que pueden manipular a los empleados de una empresa para que compartan datos que no deben ser públicos (contraseñas, datos personales, credenciales de acceso, números de tarjetas de crédito).
Los empleados son el motor de las empresas, los que hacen posible su funcionamiento. A diario se enfrentan a un entorno de trabajo cada vez más digitalizado, revisando y respondiendo al correo electrónico, procesando facturas y tramitando pedidos online, gestionando procesos a través de aplicaciones en la nube o en dispositivos móviles o realizando tareas de marketing y difusión en redes sociales o a través de la página web. Utilizan la tecnología en el día a día, pero ¿son conscientes de los riesgos a los que están expuestos y en qué medida estos pueden poner en jaque a la organización?
La ingeniería social juega un papel importante
Una de las formas más comunes de explotar la naturaleza humana es la ingeniería social, que se refiere a la manipulación de información confidencial de una organización mediante tácticas como el phishing, en el que un pirata informático convence al usuario para que haga clic en un enlace o archivo adjunto malicioso.
Pero no solo los empleados son el objetivo y la brecha. También los perfiles de dirección representan una creciente amenaza a la ciberseguridad para muchas empresas ya que estos, no sólo poseen la información más confidencial de una empresa, sino que a menudo se encuentran entre los menos protegidos, ya que, en muchas ocasiones, no se da la importancia adecuada a los protocolos de seguridad necesarios para ellos. Con el crecimiento y la creciente sofisticación de la ingeniería social, las pymes deben invertir en implantar o mejorar la protección de sus trabajadores y directivos ahora, para evitar costosas intrusiones en sus sistemas y datos.
Que está pasando a tu alrededor
Al igual que el ransomware, la ingeniería social es una táctica lucrativa para los ciberdelincuentes, especialmente dado el aumento de esas técnicas que se utilizan para hacerse pasar por empleados para obtener ganancias financieras, un ataque conocido como Business Email Compromise (BEC).
La cantidad promedio robada en BEC ha aumentado en los últimos años a 50.000€ euros, según datos del Internet Crime Complaint Center (IC3). Con el crecimiento de BEC, todas las pymes, y sobre todo las que cuentan con equipos de trabajo distribuidos, se enfrentan a un desafío que adquiere mayor importancia: crear y hacer cumplir estrictamente las mejores prácticas de seguridad centradas en las personas.
A nivel mundial, los atacantes y las amenazas cibernéticas continúan sus incansables esfuerzos para adquirir datos confidenciales de trabajadores y empresas ya que los ingresos generados a partir de esa información son realmente asombrosos. Estas amenazas afectan de manera directa a la continuidad del negocio y la mayoría de las situaciones se deben de alguna forma u otra a la falta de preparación en ciberseguridad de aquellos que tienen que manejar la tecnología.
Apuesta por la formación como un valor fundamental
Desde Infofive siempre se ha puesto el foco en ayudar a nuestros clientes en implantar soluciones y servicios para mejorar sus negocios, siendo un apoyo estratégico para ellos. En este contexto en el que nos encontramos, seguimos tomando medidas en favor de nuestros clientes, y una de ellas es la de ofrecer sesiones formativas y de concienciación, jornadas muy didácticas para concienciar y entrenar a los empleados en el uso seguro de la tecnología.
Estas formaciones han sido diseñadas de manera muy sencilla para que puedan ser impartidas en pymes de todos los sectores, tamaños y sin necesidad de tener conocimientos técnicos previos. Mejora o refuerza la seguridad desde el núcleo de tu empresa: las personas. ¡Lanza el programa formativo 5Secutity de concienciación!


