
Imagínate que llegas una mañana a tu negocio, abres la puerta y descubres que la caja registradora está vacía. Tu reacción sería inmediata: llamarías a la policía, revisarías las cámaras y reforzarías la seguridad del local. Ahora, imagina que en lugar de dinero, te han robado todos los datos de tus clientes, tus facturas y...

